¿HAY ALGÚN RESQUICIO DE VIDA INTELIGENTE EN EL SILOÍSMO?

La historia del Movimiento es triste. Por cada persona que hoy permanece allí, deben haber unas 4 ó 5 a quienes les gustaría no haberlos conocido nunca, muchas de las cuales tuvieron sus vidas desestructuradas por décadas, sus esperanzas de ser humano prácticamente extintas.

LO MÁS IMPORTANTE ERA ALCANZAR UN DETERMINADO NÚMERO DE MIEMBROS PARTICIPANTES ACTIVOS EN EL INTERIOR DE LA ORGANIZACIÓN. EL RESULTADO FUE TRISTE: NO SE LLEGÓ NI A LA MITAD, INCLUSO HACIENDO USO DE UN RECURSO QUE NUNCA PASÓ DE MODA ENTRE LA MAYOR PARTE DE LOS MIEMBROS DEL MOVIMIENTO: INFLAR LOS NÚMEROS, O SEA, SI USTED ES MIEMBRO, PUEDE CONTAR TAMBIÉN A SU PADRE, MADRE, ESPOSA, HIJOS, ABUELOS POR AMBOS LADOS, EL GATO, EL PERRO, EL/LA AMANTE Y SU FAMILIA. TUVIMOS OPORTUNIDAD DE CONVERSAR CON PERSONAS QUE VIVÍAN A CIENTOS DE KILÓMETROS DE LOS CENTROS DE ACTIVIDAD, QUIENES ENTRABAN EN ESTE CENSO FINAL, YA QUE HABLABAN CON ALGUIEN DE LOS ANTIGUOS CÍRCULOS CON CIERTA FRECUENCIA, TELEFÓNICAMENTE, POR CINCO MINUTOS CADA TRES MESES.

Sigue más abajo un comentario sobre el texto de la charla de Silo en Punta de Vacas, 30 años después de su primera charla pública, en el mismo lugar, aunque tratando de un asunto bien diferente.

Al final de esta página usted encontrará el texto original de la arenga de Silo en español, el texto traducido en portugués para transferir a diversos formatos, o para ser visualizados en este sitio. Encontrará también el archivo en mp3.

Muchos tuvieron poco contacto con el Movimiento, y por eso no pueden comprender exactamente de qué está hablando Silo, mientras que otros pocos tuvieron contacto prolongado, y ya no pueden comprender cosa alguna.

Para los primeros presentamos un corto resumen, para los segundos, no hay nada que pueda ser dicho.

Hace muchos años apareció el Movimiento Humanista de Silo, con otros nombres, formas organizativas y modos de trabajo.

Es importante dejar establecido que la meta de este movimiento siempre fue la misma con que se presentaba: “Humanizar la Tierra”. Ése fue el motor del Movimiento, expresado por diferente personas, en diferentes países, de variadas formas, durante las últimas 4 décadas.

No fue un movimiento casual y esporádico. Siempre fue organizado, siempre tuvo un cuerpo doctrinario bien definido, siempre se orientó por objetivos a corto plazo bien definidos, de modo bien determinado, que apuntaban siempre a un objetivo mayor.

Lo que más interesa dejar sentado aquí es el hecho de tener, desde su nacimiento, un plazo determinado: 36 años.

O sea, el Movimiento alcanzaría su objetivo en ese tiempo o fracasaría. Esto no sería en una semana, tampoco en 123 años, serían 36 años. Con un margen de hasta 10% para eventuales atrasos.

¿Por qué 36 años? No es un misterio.

En su visión del mundo, en sus doctrinas, en sus prácticas personales, los miembros del Movimiento creían que el individuo puede cambiar el rumbo no sólo de su vida, sino también de la sociedad. Hoy vivimos el momento de la globalización, no somos más pueblos aislados, pero sí una aldea grande y global. Esto implica que cambiar el mundo, hoy en día quiere decir cambiar el mundo total, literalmente, o sea, todo el planeta.

Éste no es un comentario suelto, desde los primeros textos siloístas ya se hablaba de este momento.

Se hablaba de esto por varias razones. La más importante es que cuando se hablaba de cambiar uno mismo o de cambiar el mundo como algo real y tangible, no se deja de tener en cuenta la situación en que se vive.

Tomemos un ejemplo bien simple, un alumno que acaba sus estudios secundarios e inicia el pre universitario, puede escoger entre muchas escuelas. Si desea estudiar en el área de humanidades, ciencias exactas, o biológicas. La decisión en última instancia es personal. Tres años después, aquel que escogió humanidades, en caso de querer cursar matemáticas, va a tener serios problemas y, probablemente, fracasará. Puede entonces decidir, nuevamente, seguirá en su vida alguna carrera que no le guste, y tal vez se arrepentirá siempre, o puede no entrar a la facultad, estudiar de nuevo por más de uno o dos años, y entonces intentar otra vez.

Las sociedades también tienen sus diferentes momentos; el proceso personal y social es paralelo para el humanismo siloísta. Los miembros del Movimiento dicen que vivimos en la prehistoria de la humanidad, y que la verdadera historia sólo comenzará a partir de ahora, con una intercomunicación de todas las culturas humanas, y nuevas síntesis culturales globales. Este proceso será, para el Movimiento, una hora de gran crisis planetaria. Esta gran crisis es el momento preciso para hacer algo, para intentar desviar el rumbo de las cosas, para buscar un mundo humanista y no cosificante.

Pues bien. Habría sido imposible intentarlo cien años atrás, y sería tarde dentro de cien años. El destino de la humanidad estaría, así, siendo definido en éstas últimas coyunturas de fin de siglo.

Por tal motivo los miembros del Movimiento lanzaron su proyecto, que debería tener tres etapas, cada cual con 12 años para ser cumplida.

En la primera, Silo debería hallar a sus primeros escogidos. Sería una etapa de ESTUDIOS, con un círculo reducido y muy cerrado de iniciados, y un discurso sobre todo místico y mesiánico, donde Silo es visto como un nuevo redentor, que busca iluminar a muchos otros escogidos para que puedan llevar su nueva moral de salvación a toda la humanidad. Esto es bien específico. Hay amplia bibliografía donde el maestro es explícitamente presentado, como decía uno de los escogidos, “sino como Dios, por lo menos como UN DIOS.” En el propio mensaje público de Silo, en Punta de Vacas, treinta años atrás, se lee: “…Declaro ante ustedes mi fe inamovible y mi certeza de experiencia de que la muerte no detiene el futuro…”. Y eso mismo es lo que usted está leyendo: Silo afirma haber muerto, pero estar nuevamente entre nosotros.

En la segunda fase, tendríamos la ETAPA DE FORMACIÓN DE CUADROS, cuando el círculo del movimiento se amplió considerablemente. Para eso alteró un poco el discurso, experimentó discursos nuevos, hizo todo tipo de actividades sociales que se le fueron ocurriendo en aquel momento, adoptó y descartó decenas de nombres y manifiestos. Hasta hoy, los líderes del Movimiento son provenientes de aquellas dos antiguas etapas originarias. Un punto importante que debe ser destacado al final de aquel periodo, fue la adopción del discurso político, con el lanzamiento de partidos humanistas y más tarde verdes, o la tentativa de implementarlos en varios países del mundo.

Era el inicio de la ETAPA DE MASAS, cuando finalmente la verdad sería revelada y el mundo vería el nuevo camino. Muchos militantes se alejarían en aquellos días, ya que el discurso anterior, era fuertemente, y explícitamente, a-político. Pero es claro que los mejores, los humanamente mejores, portadores de almas más elevadas, reconocían el nuevo mesías y en él creían, permanecerían, y así la historia continuó. El círculo se amplió drásticamente. Ceremonias esotéricas de iniciación, de cambio de nivel dentro de la jerarquía, de matrimonio de los miembros, de muerte, nacimiento, etcétera, desaparecerán. Los títulos de los jefes cambiarán, los demás cargos también, los textos mesiánicos se esconderán, y pasó a usarse un discurso más moderno.

Resumiendo la historia, estas tres etapas acabaron. Los plazos llegaron a su fin. Los objetivos no fueron conseguidos. ¿Qué había de específico en estos objetivos?

Lo más importante era alcanzar un determinado número de miembros participantes activos en el interior de la organización. El resultado fue triste: no se llegó ni a la mitad, incluso haciendo uso de un recurso que nunca pasó de moda entre la mayor parte de los miembros del movimiento: inflar los números, o sea, si usted es miembro, puede contar también a su padre, madre, esposa, hijos, abuelos por ambos lados, el gato, el perro, el/la amante y su familia. Tuvimos oportunidad de conversar con personas que vivían a cientos de kilómetros de los centros de actividad, quienes entraban en este censo final, ya que hablaban con alguien de los antiguos círculos con cierta frecuencia, telefónicamente, por cinco minutos cada tres meses.

¿Pero que sucede ahora? ¿De qué va a vivir toda aquella gente que se ha mantenido exclusivamente de los fieles del movimiento en la tercera etapa? ¿Cómo van a hacer todos aquellos que tienen su participación como principal terapia existencial?

La respuesta parece ser simple… como dice nuestro presidente, “olviden todo lo que yo escribí…” Contrariando todo el análisis hecho anteriormente sobre el momento social globalizado, durante décadas presentado como revelación de un ente superior, dejando de lado sin una palabra cada postura hecha durante décadas, simplemente se dice que no pasó nada y todo sigue tal cual debía ser…

A pesar de eso, fue el fin de aquel movimiento lo que se vio este año en Punta de Vacas.

Quedó una asociación sin sentido, metas, doctrina, o cualquier moralidad, que dará pan con caviar para garantizar el sustento de algunos, o la oportunidad de una buena terapia existencial para varios otros (”ya humanicé bastante la tierra hoy, al contrario de mi vecino inferior, ahora voy a ver la TV tranquilo…”)

La historia del Movimiento es triste. Por cada persona que hoy permanece allí, deben haber unas 4 ó 5 a quienes les gustaría no haberlos conocido nunca, muchas de las cuales tuvieron sus vidas desestructuradas por décadas, sus esperanzas de ser humano prácticamente extintas.

Pero el mundo es así. Varios individuos ya establecieron fechas seguidas para el fin del mundo. Cuando erraban, simplemente establecían otra. Y después otra. Y muchas otras previsiones todas erradas. A pesar de esto, algunas religiones seguirán y siguen creciendo. Alguien podría preguntar si hay algún resquicio de vida inteligente en sus fieles.. y responder que es obvio que no.

Con los miembros del movimiento es lo mismo. Siempre habrá gente queriendo creer, creer en cualquier cosa que justifique la vida. Y esos siempre serán presa fácil para los más expertos e inmorales.

Otros deberían, entre tanto, llevarse las manos a la cabeza, pensar correctamente, pesar 30 ó 40 años de historia, de millares de conversaciones, de millares de papeles, pesar toda la desechada coherencia interna de los más diversos métodos y prácticas del Movimiento, y tomar en su amplio y pleno sentido las palabras “fracasamos y no logramos nuestros objetivos.”

*El autor participó en el movimiento siloísta entre los años 1985 - 1994

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