UN MENSAJE MUY CONFUSO
Martes, 19 de Diciembre de 2006Ustedes la tienen tomada con el partido y el movimiento humanista, que es la secta de Silo, de acuerdo. Pero son muy exagerados y no me explico el despliegue que hacen, porque esta pequeña secta no tiene tanta categoría ni poder como para que le estén dando tanta importancia y le den tantos palos. Está bien que ellos digan que son dos millones, pero todo el mundo sabe que esa cifra es una fantochada y que en el mejor de los casos habría que quitarle cuatro ceros y todavía así es mucho. ¿Entonces? ¿A qué se debe tanto despliegue y tanto ensañamiento? No me lo explico, a menos que estén tratando de desviar la atención de otras sectas que son más peligrosas, como la cienciología, los testigos de Jehová o la secta moon, que es sabido colaboró con la dictadura uruguaya en los duros tiempos del fascismo en Sudamérica. Esa secta sí que es un peligro, y no el siloísmo.
Se dice que en la época del proceso, en Argentina, cuando la dictadura de los generales Videla, Viola y Galtieri, Silo comentó a sus allegados que la situación favorecía los planes de su movimiento porque a ellos nadie los perseguiría, por saberlos inofensivos, y en cambio los jóvenes, imposibilitados de militar en los partidos y movimientos de izquierda, se irían arrimando al siloísmo. Así que bienvenida la dictadura, dicen que decía Silo. Pero esto no está probado, y aunque así fuese no podría compararse con la complicidad directa que ofreció a la dictadura de Pinochet la secta nazi alemana radicada en la colonia Dignidad, en el sur de Chile, y sin embargo entre esa gente no hubo ningún siloísta. Lo que sí es cierto es que la militancia de tantos jóvenes en el siloísmo los desvió de la lucha contra las dictaduras y eso de desviar la atención es muy propio de los siloístas. Por eso me pregunto si ustedes, como ex siloístas que son, no estarán utilizando los mismos métodos para desviar la atención de otras sectas mucho más destructivas y qué interés podrían tener en hacer eso.
Yo lo que digo es con conocimiento de causa porque frecuenté mucho el movimiento humanista antes de que tuviera ese nombre y entonces se llamaba siloísmo, y yo conocí muchas personas que dirigían el asunto. Por eso digo una y mil veces que no son personas de cuidado. Hay en Argentina uno que tiene cierto poder pero es un pobre tipo y si lo sacan de la secta andaría por el mundo más perdido que perro en cancha de bochas. Se llama Luis Aman, y nunca supo ganarse la vida hasta que encontró un puesto en el siloísmo. En España es más o menos lo mismo, entre los dirigientes figura un tal José Caballero, que lo llaman Pepe Prako y el pobre no tiene oficio ni beneficio, ni estudios ni nada, pero gracias a la secta va tirando. Hay otro que se llama José Antonio Vázquez, que mangonea a sus seguidores y resultó un estafador a las compañías de seguros. No vale la pena seguir, porque más o menos todos igual, menos en Chile, donde la secta está dirigida por los hijos de la alta burguesía, pero tampoco destaca ninguno. Que esto sea así es muy coherente con lo que pregonan, porque ellos mismos revindican el fracaso y se llaman ellos mismos el movimiento de los fracasados que para ellos el fracaso es una gran virtud y el triunfo es lo peor aunque casi todos tratan de triunfar en la secta y ocupar cargos de importancia en la secta. Este aspecto quiza explique porqué los que triunfan en la vida se van del movimiento y terminan atacándolo, como es el caso de los que han efectuado esta página web porque los que escriben aquí contra la secta han hecho carrera en la literatura, el psicoanálisis y los negocios. Pero se ve que ahora ni siquiera les interesa atacar a la secta y burlarse de ella porque parece que se encuentran muy satisfechos de ellos mismos y eso explica que quienes siguen escribiendo en esta página son otros que parecen haberse colado en el furgón de cola.
De cualquier manera, insisto en que los ataques a la secta son muy exagerados, a menos que, como ya expliqué, se quiera desviar la atención de otras sectas mucho más destructivas que la que lidera Silo. ¿Es ese el caso?
Estas son mis dudas y así es la opinión que expongo usufructuando la libertad de pensamiento y palabra que debe existir en toda sociedad abierta y democrática. Si los que administran esta página son capaces de afrontar las críticas y los planteamientos no complacientes, que lo demuestren dando espacio a esta opinión que quizas no les guste, este es el desafío que les hago.
Cordialmente,
Lucho